Esculturas personalizadas para tu despacho o lugar de trabajo

Vestir un despacho con esculturas personalizadas puede dotar a la estancia de prestigio, rodeando al ambiente de un aura de poder y distinción. El hecho de tener esculturas personalizadas en el despacho, ayuda a potenciar la imagen de marca cuando se tratan de esculturas corporativas. Además brindan un plus de personalidad ineludible.

En ADN escultura buscamos transmitir los valores de cada empresa, así como de las personas que trabajan cada día en ella. Qué mejor manera de decorar un despacho que con esculturas únicas y personalizadas en base a lo que su empresa transmite y representa en su sector.

Una escultura que recoge la esencia de la empresa

El proceso que se lleva a cabo para hacer realidad cada escultura es completamente artesanal e individual. Buscamos reflejar en cada pieza la esencia única de la marca o compañía; para ello realizamos un exhaustivo proceso de estudio, diálogo y observación de la empresa y sus gentes.

Antes de crear la escultura, debemos mimetizarnos y respirar el ambiente de trabajo que cada día se crea en la empresa, conocer la filosofía y buscar un diseño que se adapte a todo lo que expresa la marca. Un despacho decorado con la esencia pura y única de unas esculturas que hablan, sin palabras, de la compañía.

Al realizar cada escultura, previamente debemos emprender un proceso que está dividido en dos partes. En la primera se desarrolla la faceta creativa, aquí es donde entra en juego toda la información recolectada sobre la empresa. Este proceso suele durar entre un mes o mes y medio, en los cuales el escultor ha realizado lo que llamamos “el original” que normalmente se hace en escayola, de donde sacaremos posteriormente las copias.

Una vez tenemos luz verde por parte del cliente, pasamos a la segunda fase que tiene una duración de un mes o mes y medio. Aquí empieza la parte de desarrollo de la pieza. Una pieza que normalmente fabricamos en bronce, pero que puede realizarse con otro tipo de materiales. Buscaremos el que más se adapte al despacho, puesto o personalidad del cliente.

Estas esculturas hechas artesanalmente, son una pieza única para decorar despachos, salas de reuniones u otras estancias. Las dimensiones más habituales con las que trabajamos en estas Obras de Arte son aproximadamente 17cm de alto, 14cm de ancho y 11cm de largo. Dimensiones idóneas para piezas que pretenden perdure en el tiempo y en la memoria.

Una Obra de Arte con identidad propia

No solo se trata de un elemento ornamental, sino que realmente el cliente siente que esa pieza única representa en su totalidad y de forma abstracta, la esencia de su empresa. Una escultura que se impregna del poder de su marca y le hace pertenecer a ella y entender su ritmo y filosofía con tan solo mirar la escultura.

En ADN escultura nos adaptamos a cada tipo de cliente para extraer los valores de cada compañía y vestir cada despacho de la mejor manera posible. Una pieza única en el mundo, creada con esmero para estar en su despacho y con la que permanezca un recuerdo único e inigualable.